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(foto archivo)
Una farmacia, una panadería, una ferretería, una tienda de mascotas y
un bazar de artículos chinos han sido asaltados a plena luz del día en
menos de cinco días en la urbanización del municipio Sucre * La gente ya
no pasea a las mascotas y espera las camionetas dentro de los edificios
ante el temor de que pueda ser asaltada, secuestrada o asesinada, ante
el desborde del hampa y la nula presencia policial, informa el diario La Voz.
Era una tarde como cualquier otra, cuando de repente Margarita
Rodríguez, propietaria de una farmacia ubicada en la Av. Principal de
Palo Verde, nota como cuatro hombres con entran a su local y con armas
en mano. Uno de ellos la toma por la espalda la lanza al suelo y le
dice: “esto es un atraco, dame todo el dinero”. La mujer se quedó
petrificada del miedo, mientras los delincuentes se dirigían hacia la
registradora tratando de sacar el dinero que ella contenía, pasaban los
minutos y en vista de la dificultad para abrirla se retiraron del lugar
con todo y caja mientras amenazaban a la comerciante que si se movía del
sitio le disparaban. Al igual que la droguería, otros cuatro locales
fueron asaltados en menos de una semana en la mencionada urbanización,
ubicada en el municipio Sucre, del estado Miranda, entre ellas una
panadería, una ferretería, una tienda de mascotas y un bazar de
artículos chinos. Según la hipótesis de los habitantes de la zona, los
consecutivos asaltos en la misma cuadra parecen responder a los azotes
de un banda delictiva, ya que el modus operandi es el mismo y no es la
primera vez que ocurre un hecho similar en el lugar. “La semana pasada
atracaron la una licorería y una charcutería del mismo modo y a plena
luz del día”, indicó Eurídice Guerra, vocera del Consejo Comunal de
Lomas del Ávila. Por su parte, Rodríguez, quién fue víctima de un
atraco, lamentó que la comunidad de Palo Verde esté pasando por una
situación de inseguridad “tan grave al punto que tendremos que tener los
negocios encerrados como en los barrios para que no nos roben”, exclamó
molesta.
Kioscos azotados
Entre tanto, los vendedores de chucherías tampoco ha salido ilesos de
los ataques del hampa en una zona declarada por sus habitantes como
abandonada por toda autoridad. Tal es el caso, de Nuria Llanos dueña de
un pequeño kiosco y a quien en lo que va de año la han despojado de su
ganancia y mercancía en al menos seis ocasiones. Además de los asaltos a
mano armada por antisociales que llegan al lugar ordenándole que
entregue todo, también en más de una ocasión ha conseguido el local
destrozado “y sin un caramelo”, dijo. “Exigimos a las autoridades que se
aboquen a resolver este tema, que sea colocado un punto de control en
la entrada ya que esta es una zona comercial- residencial y nos vemos
afectados comerciantes como vecinos”, acotó Llanos.
Atracos en apartamentos
Por su parte, los residentes de Lomas del Ávila, dicen vivir en toque
de queda a causa de la inseguridad. Medidas como esperar la buseta
dentro de los edificios y no en las paradas o incluso limitarse a salir a
comprar leche a la panadería son algunas de las medidas que se han
visto obligados a realizar, para evitar ser víctimas del hampa. “Cómo es
posible que no podamos ni siquiera sacar a la mascota a pasear sin
tener miedo de que nos puedan o robar, secuestrar o peor aún de perder
la vida a manos de la delincuencia”, indicó Guerra. Aunado a ello, los
arrebatones en plena calle por motorizados que se mantienen circulando
en las residencias y los atracos dentro de los apartamentos también
forman parte de la preocupación de los habitantes de Lomas del Ávila. Y
es que, la madrugada del viernes, seis sujetos armados ingresaron a las
residencias Terrazas C, y sometieron a un propietario que venía
llegando, obligándolo con la pistola en la cabeza a llevarlos a su
apartamento. Estando allí le pidieron a la familia que entregaran todo
el dinero y joyas que poseían, escapando luego con el botín y la
camioneta particular del agraviado. Funcionarios del Cuerpo de
Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc),
accedieron horas más tardes al sitio de los acontecimientos para
trabajar en las investigaciones del caso.
Estudiantes no se salvan
Al igual que los vecinos, los muchachos que estudian en los colegios y
liceos de Palo Verde, han vivido en carne propia los ataques de la
delincuencia. “A los chamos los tienen azotados los motorizados, esperan
a que salgan de la escuela para quitarles lo celulares y el poco dinero
que lleven en los bolsillos”, declaró Eurídice Guerra, vocera vecinal.
Por su parte, a los deportistas que acuden a jugar a la cacha de
fútbol ubicada en la calle quince, también les han hurtado bolsos y
uniformes mientras se encuentran entrenando. Por su parte, la residente
Maritza Millán narró: “cuando fui a buscar a mi nieto de 11 años a la
práctica y vemos que unos muchachitos como de 15 y 16 años no perseguían
en una moto y trataron de arrancarle el bolso al niño, como no pudieron
le dieron una patada tan fuerte en la pierna que lo arrojaron al piso
abriéndole una herida con hematomas”.
Robo de vehículos
“Pareciera que Palo Verde se ha convertido en el negocio perfecto
para el robo de vehículos”, exclamó Eurídice Guerra, representante del
Consejo Comunal de Lomas del Ávila y quién aseguró que en la zona se
llevan hasta cinco carros diarios. Tan solo, el pasado jueves
“desaparecieron” dos automóviles de Las Residencias Terrazas A. “Se
aprovecharon que la reja de seguridad estaba dañada e hicieron fiesta”,
dijo la líder vecinal. Y es que, reclaman la escasa o casi inexistente,
vigilancia policial situación que contribuye con la delincuencia para
que opere a sus anchas.
LA GRAN PREGUNTA
¿DÓNDE ESTÁN
EL ALCALDE Y
EL GOBERNADOR?

